Obsesiones
jueves
junio 11 09
Publicado por
P
Categorías

Obsesión 1. Los nombres de las poblaciones, comunidades y municipios de México siguen algunos patrones (fonéticos y morfológicos sobre todo) y eso se aprecia mucho más cuando al ir por la carretera se leen uno tras otro. Por la zona de Michoachán todo es –aro (Pátzcuaro, Tacámbaro, Carácuaro, Copándaro, Erongaríguaro); entre Hidalgo y el Estado de México todo es –pan (Actopan, Huichapan, Ixmiquilman). Aún dentro de un mismo estado hay similitudes por zonas, por municipios. En Querétaro entre Cadereyta y San Joaquín todo es Yexthó, Taxidó. Conclusión: lo que se lee en los letreros de tránsito federal son restos de idiomas olvidados.

Obsesión 2.
Hace más de un año me enteré que el acento circumflex estaba desapareciendo del francés. Los teóricos de ese idioma han comenzado a aceptar su omisión en algunos casos (ya que su uso parece causar estragos graves en la ortografía de quienes lo usan) y ahora no es necesario incluirlo en todas las conjugaciones, por ejemplo, del verbo connaître. Lo triste es que esa casita une (o unía) un poco al francés con su origen romance; en donde en latín hubo una s, en francés se sustituyó por el circumflex. Hôtel era hostel, vôtre era vostre, tempête era tempeste. Conclusión: seguramente cambios de este tipo llevan (en última instancia) a que un idioma sea olvidado.
 
Obsesión 3. Claro, es un poco extremista preocuparse por la desaparición de idiomas; para que algo así suceda con el francés faltan muchos siglos y la evolución lingüística es algo sano, normal. Lo que me inquieta es que los idiomas no sólo son palabras o letras juntas. Los idiomas están para hacer comunicables otras cosas: conceptos complejos, ideas elaboradas, nociones que por el idioma en las que fueron concebidas son únicas, son intraducibles. Lack es mejor que falta, agua es mejor que eau. Qué decir de infatuation, habibi, erbarmen o bätsi.

Obsesión 4.
La que de alguna forma, anula las anteriores. Encontré por casualidad un libro de la iconografía queretana. Me impresionó. Son imágenes que están en las piedras, pero también en las iglesias, en los vestigios arqueológicos, pero también en las artesanías. Las imágenes están acompañadas de interpretaciones antropológicas. El libro es revelador y las imágenes muestran formas de pensar: tres líneas que muestran una división del universo en tres partes, una división que muestra la dualidad. Es impresionante. La conclusión número 4 tendría que ser la siguiente: ya no me importa (tanto) que los idiomas desaparezcan, si acaso, quedan las imágenes de quienes lo hablaron. No es verdad, pero me da un poco de tranquilidad.


Categorias: Historia, ENI  |   |  Comentarios [2]
lunes
junio 29 09
Comentario de Maria Sprowls
Me encantó este post. Sobre todo la obsesión 2. En mi opinión, la acentuación del idioma francés muchas veces tiene una lógica mucho más clara y realmente justificada en cuanto a su aplicación y formas de uso. La cuestión del acento circunflejo viene precisamente a sustituir una letra que ha sido devorada por el propio idioma. Pero al ser devorada no quiere decir que ha caído en el olvido. Ese «petit chapeau» hace del francés un idioma no sólo de claro antecedente romance, sino también una lengua estética. (En mi opinión claro está). Por otra parte, me encanta tu obsesión 4. No es cuestión de ser malinchistas y atacar nuestro propio idioma. Sin embargo, no podemos negar que ciertas palabras en otras lenguas muchas veces plasman y proyectan de una manera más clara el mensaje que buscamos dar. Excelente post.
martes
junio 30 09
Comentario de P
¡Qué bien no ser la única obsesiva! El tema del circumflex está en mi cabeza desde hace más de un año. El de los letreros desde que aprendí a leer y esos nombres me confundían. El link de la palabra extremista lleva a un clip de YouTube de una película de Herzog sobre la Antártica que me conmovió al ver a un hombre que pretende hacer crecer lo verde en donde sólo hay blanco y que habla de su fracaso en el intento de salvar lenguas en agonía. La pretensión de ser precisa en el lenguaje, además de buscar sinónimos, me llevan a buscar equivalentes. La obsesión por el idioma, concluyo una vez más, es una admiración profunda por el hombre y su intelecto.
Dialoguemos
Todos los comentarios son revisados antes de su publicación.




Enviar