Mestizaje (II)
martes
mayo 26 09
Publicado por
EdelaGdelaR
Categoría

Cada loco con su tema, y cada lugar con el suyo. El tema de Querétaro –lo pensé desde mi post anterior– es el mestizaje. Trataré de demostrarlo.

Mestizaje geográfico
Por Querétaro pasaba –¿o sigue pasando?– una línea invisible que divide Aridoamérica de Mesoamérica. Lo sé, esta línea es muy ambigua, pero en Querétaro es muy clara; basta estar en Amealco o Huimilpan, pasearse por las praderas –este territorio es completamente sedentario, totalmente habitable–, después cruzar la ciudad de Querétaro, o San Juan del Río, o Tequisquiapan y encontrarse en el semidesierto, en una tierra inhóspita, agreste, salvaje. La línea es muy evidente y el mestizaje entre estos dos paisajes es irrefutable: basta ir a Tolimán o a Peñamiller para comprobarlo; paisajes que no saben si son serranos o desérticos, áridos o fértiles.

Mestizaje urbano
Este es muy conocido: el centro histórico de Santiago de Querétaro se divide en dos, de un lado, de Corregidora a Tecnológico, las calles son rectas, las manzanas son cuadradas y la traza urbana es uniforme; del otro lado, de Corregidora al templo de la Santa Cruz, las calles son curvas y las cuadras son libres, indisciplinadas. Si dividimos el centro en dos, parece que no hubo mestizaje, que cada cultura trazó su espacio y que ambas formaron una especie de muro de Berlín sobre la calle Corregidora. Quizá fue así, pero con el paso del tiempo el mestizaje se dio y hoy es más que obvio: el centro histórico es uno solo, íntegro.

Mestizaje espiritual
Estaría interesante hablar del resultado espiritual del mestizaje espiritual; es decir, de cómo el cruce de cosmovisiones creó una mística distinta, pero no soy muy ducho en esos temas, así que hablaré de la expresión y el resultado de este mestizaje en un par de edificios arquitectónicos. Las capillas otomíes, en Tolimán, son como unas cuevas rudimentariamente pintadas, una extraña mezcla entre el salvajismo chichimeca, el sedentarismo otomí y el misticismo franciscano. Las misiones franciscanas de la Sierra Gorda representan un sincretismo similar, pero el resultado es totalmente distinto; son construcciones sumamente elaboradas y, a mi parecer, la muestra más estilizada y perfecta del estilo barroco.

Mestizaje arquitectónico
(No incluí aquí a las misiones franciscanas o a las capillas otomíes porque no creo que en estas construcciones se haya dado un mestizaje arquitectónico; las capillas o las misiones son el resultado del mestizaje, y no la conciliación de dos arquitecturas distintas.)

El mestizaje arquitectónico que me gustaría señalar es el que se dio entre el estilo barroco y el neoclásico. En algunas construcciones del centro histórico este mestizaje es muy visible. Por ejemplo, en el templo de San Felipe Neri (la discreta Catedral de Querétaro): en su fachada hay columnas neoclásicas pero, al mismo tiempo, las columnas son barrocas; además, parece que este templo tiene dos fachadas, una encima de la otra, las dos tienen elementos neoclásicos, pero eso de poner dos fachadas es definitivamente algo barroco.

Mestizaje cultural
Mencionaré sólo la expresión de mestizaje cultural que más me gusta: el huapango. Más que la música, lo que me resulta más mestizo es el baile. El folclor español, sus flamencos, fandangos, malagueñas, seguidillas, sus boleros, tangos y guajiras, el clima de la zona huasteca, el sentimiento de sus habitantes, cada brinco y cada paso; se precisaron todas esas cosas para que los huapangueros se encontraran.


Creo que ya quedó demostrado, el tema de Querétaro es el mestizaje. Indudablemente. Pero ahora falta por resolver ¿el Querétaro de quién? Es decir, ¿quién, qué autor, qué novelista, qué poeta, ha tratado este tema del mestizaje?


Categorias: Historia  |   |  Comentarios [7]
martes
mayo 26 09
Comentario de Sergio Molina
Definitivamente, cada loco con su tema.
martes
mayo 26 09
Comentario de Alonso
Estoy en desacuerdo con que las misiones y las capillas (que no conozco, pero por lo que puedo ver en las fotos) no sean una muestra de la arquitectura mestiza. Yo creo que los chichimecas y los indígenas que vivían en la Sierra Gorda sí sabían de arquitectura y mezclaron sus ideas con las de los misioneros franciscanos.
miércoles
mayo 27 09
Comentario de Jaime
También hubo mezclas de comidas en los conventos y en los poblados de la Sierra creo. Debería haber un índice de mestizaje en México o algo por el estilo, así podríamos hablar de un nivel de autenticidad por región.
miércoles
mayo 27 09
Comentario de P
El mestizaje espiritual. Supongo que además de estar en las tradiciones y en las costumbres, está en las personas; en sus contradicciones, en sus decisiones, en sus dudas y en sus miedos. En las alegrías melancólicas, en el temperamento confuso, extraño. En la hospitalidad arisca, en el racismo escondido, en la amabilidad hostil. Ya lo he dicho, yo me encuentro completamente mestiza, mi piel, mis preferencias, mis dudas: todo es un poco ambiguo, un poco mezclado. Y es que, claro, el mestizaje de Querétaro no es sólo indio y español; es un mestizaje de otomíes con serranos, de españoles con árabes, es un mestizaje de todos con todos.
miércoles
mayo 27 09
Comentario de Dany
Carlos de Sigüenza y Góngora visitó Querétaro en 1680 como invitado a la solemne dedicación del templo de la Congregación. La ciudad era entonces la tercera en importancia de la Nueva España, sólo superada por México y Puebla. Querétaro era un anticipo de la grandeza del Bajío y desde entonces y por mucho tiempo, fue su verdadera capital cultural. Fue precisamente Carlos de Sigüenza y Góngora quien, fascinado por la belleza del paisaje que rodea esa población, e interesado profundamente en ese anticipo del México mestizo que aparecía ya como una halagadora promesa, escribió entusiasmado sus Glorias de Querétaro, en cuyas páginas hace elogio de ese emporio a las puertas del Bajío y se dan a conocer algunas noticias acerca de sus orígenes desde la época prehispánica hasta el siglo XVII.
sábado
mayo 30 09
Comentario de Manuel Casio Torres
En 1810 los primeros planes de Independencia fueron ideados en la casa de Josefa Ortiz de Domínguez, conocida como la Corregidora y esposa del alcalde de Querétaro en ese tiempo; ella fue heroína del movimiento de Independencia. En 1848 la guerra México-Americana fue concluida en esta ciudad con la firma del tratado de Guadalupe Hidalgo. El emperador Maximiliano hizo su última parada aquí en 1867 y fue ejecutado por fusilamiento en el Cerro de las Campanas, al norte del centro de la ciudad de Querétaro; una pequeña capilla fue construida por el gobierno de Austria para marcar ese lugar. También, en 1917, la Constitución Mexicana que aún rige fue firmada aquí. La fuente de Neptuno, construida en 1797 por Eduardo Tres Guerras, el renovador de la arquitectura mexicana y un nativo del Bajio, originalmente estaba en el huerto del monasterio de san Antonio. De acuerdo a la historia, cuando los monjes tuvieron serios problemas económicos, vendieron parte de su tierra y la fuente, ahora se encuentra a un lado del templo de Santa Clara. Ahora Querétaro es una capital de estado con mercados, museos y monumentos de los héroes y sitios históricos.
martes
junio 02 09
Comentario de JDB
Nadie ha escrito la égloga citadina a Querétaro. Pero pienso que JDS podría hacerla. O tú, EdelaGdelaR.
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