| Vania escribe una carta | |
Recordaran ustedes a Vania, esa extraña mujer que de vez en vez se le ve paseando por el Centro Histórico de Santiago de Querétaro. La recodarán por su histórico –parece que en este 2010 todo será histórico– paseo en busca de algo adecuado.
Pues así, sin más, Vania me escribió una carta muy extraña. Parece que respondía a una entrevista que nunca le hice. Fue como cuando Saramago se hartó del obtuso entrevistador que tenía enfrente y, para no dejar de entretener al público, comenzó a hacerse él mismo las preguntas: «…a esto –decía Saramago–, valdría la pena preguntarse sobre lo cervantino de mi obra, y, si usted me preguntara algo así, yo respondería que…».
Sin más preámbulos, y sabiendo que ustedes están tan interesados como yo en saber más de esta curiosa mujer, transcribo la carta de Vania:
«Si alguien me preguntara por mi lugar de nacimiento, yo mencionaría Amealco de Bonfil, aunque sea una jugosa mentira. Amealco, según leí hace algún tiempo, es fascinante en su atuendo primaveral, y como soy propensa a la credulidad, acepté con gusto la afirmación.
«¿No suena a megalomanía despegar los labios para decir que mi madre era una princesa y que unos bandidos me raptaron para convertirme en uno de ellos? Pero yo digo sólo a guisa de adorno, para que la gente no se aburra conmigo desde el principio.
«Sí, es cierto. Eso siempre me lo preguntan en las entrevistas. Por ejemplo hoy, que desperté con una idea genial, pero no me gustó.
«Quien no tiene la buena voluntad de mentir no tiene remedio. Ser sincero es raramente decoroso.
«Y para terminar, descifra esto, querido bólido: tendrás más noticias de quien ahora vaga, gira y se desvanece en la vacilación vana de despedirse».
Sí, como les decía, esta carta ha sido muy rara. En la historia epistolar de mi vida, nunca nadie me había escrito cosa semejante. Espero que al haber trascrito esta carta de Vania haya dibujado sus palabras como el día dibuja sus imágenes y sopla sobre ellas y no vuelve.
*He de volver a mencionar que Vania y su humilde cronista no serían nada si no pudieran leer de vez en vez a Robert Walser.
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Vania
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Comentarios [3]
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marzo 02 10
EdelaGdelaR, ¿Porqué siempre me haces ir corriendo por el diccionario? Yo nunca me he encontrado a Vania... y a razón de ser rara y decorosamente sincero, quiero conocerla un poquito más.
marzo 06 10
A mi parecer, a Vania jamás se le encontrará, pues bien dijo ella «ser sincero es raramente decoroso».
marzo 11 10
La vacilación vana de despedirse, se celebra.

